11 de mayo de 2018

Ruta por algunos Lugares Colombinos: Monasterio de Santa María de la Rábida y el Muelle de las Carabelas.

Si Moguer y las orillas del río Tinto moguereño fueron testigo de los preparativos del viaje que daría lugar al descubrimiento de América, el pueblo de Palos de la Frontera también tiene mucho que decir. Precisamente allí visitamos el Monasterio de Santa María de La Rábida y el Muelle de las Carabelas con nuestro alumnado de 2º de ESO.
Se trata de un monasterio franciscano de estilo gótico-mudéjar, levantado entre los siglos XIV y XV. Fue declarado Monumento Nacional en 1856. En él se hospedó Cristóbal Colón antes de partir hacia el Nuevo Mundo cuando aún se encontraba preparando su particular cruzada. El almirante, decepcionado tras el rechazo de su ambiciosa empresa por parte del rey portugués Juan II, encontró refugio y atención en la Rábida. Aquí los frailes Juan Pérez y Antonio de Marchena le escucharon y apoyaron y le recomendaron antes los Reyes Católicos que, finalmente, aceptaron su proyecto.
Durante esta visita, los alumnos pudieron retener otros detalles curiosos del lugar tales como que aquí se encuentra enterrado Martín Alonso Pinzón, que falleció a los pocos días de la vuelta del primer viaje colombino, o que a este enclave llegaron personalidades como Hernán Cortés, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro, después de realizar algunas de sus expediciones.
Los estudiantes pudieron observar de primera mano que entre las paredes de este convento franciscano se custodia la imagen de Santa María de la Rabida, también conocida como Nuestra Señora de los Milagros, una bella imagen de la Virgen ante la cual el mismo Cristóbal Colon rezó momentos antes de iniciar su histórico viaje. También pudieron ver una serie de frescos sobre el descubrimiento de América, pintados por Daniel Vázquez Díaz, un precioso claustro mudéjar y las reproducciones a escala de las tres naves que llegaron por primera vez a las costas americanas.

“En estos muros santos, sobrecogido el alma por la evocación más honda, 
contemplo el halo de la luz que llevó el nombre de España al otro lado del Atlántico; 
arrodillado evoca el nombre de la nave inmortal “Santa María” (Daniel Vázquez Díaz”)







Nuestro último alto en el camino lo hicimos en el Muelle de las Carabelas, origen de la histórica expedición y donde nuestros alumnos pudieron visualizar unas reproducciones de la Pinta, la Niña y la Santa María, tal y como eran en la época,  a escala real. Además, en la conocida como Isla del Encuentro,  pudieron hacerse una idea de las dificultades a las que tuvieron que hacer frente los aventureros al llegar al Nuevo Mundo y cómo se vivieron aquellos momentos históricos tan trascendentales.

Muelle de las Carabelas


 

Y de esta forma terminó nuestro especial y particular viaje al pasado…al descubrimiento del Nuevo Mundo.

 
 
Fuente: guía turística "Descubriendo Moguer" (Ayuntamiento de Moguer)

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